La Academia tuvo una inédita actuación en el certamen, marcando 3 goles (llevaba sólo 1) y con un notable Lucas Castro (autor de los 3, en foto), no se apiadó del Albo.
Un triplete del Pata Castro, dos en el primer tiempo -a los 18 y 35 minutos- y uno en el segundo -34 minutos-, aseguraron el triunfo para los conducidos por Alfio Basile.
"Por fin jugaron", lanzó en una de sus primeras frases después del encuentro Coco, con su clásico vozarrón grueso y cortado, que no se vio afectado por la ya lejana operación en la garganta.No había dejado de ser turbulenta esta semana para Racing, que con coletazos aún de la decisión técnica de sacarle la titularidad al capitán Claudio Yacob, sufría encima la ausencia de su "creador" Giovanni Moreno.
Pero dicen que ante la adversidad los grandes jugadores aparecen, y sin un colombiano apareció el otro, que volvía de una suspensión discutida por su expulsión infantil en la derrota ante Banfield.
Teófilo Gutiérrez demostró no ser para nada egoísta y peleó por el equipo, siendo una pieza importante en el ataque de Racing, que tuvo nuevamente tres hombres, con Gabriel Hauche y la inclusión y debut del paraguayo Federico Santander, que luego se retiró lesionado.
Hasta los 20 minutos el encuentro fue muy parejo, incluso All Boys, que llegaba a Avellaneda a defender su invicto de cuatro encuentros, se había plantado mejor en el césped del Cilindro de Avellaneda.
Martín Zapata, con una volea de derecha desde dentro del área, había obligado a revolcarse a Sebastián Saja apenas a los dos minutos del partido.
Se avecinaba otra noche difícil para la Academia, que respondió con la velocidad de sus tres delanteros para romper el planteo defensivo de All Boys e inquietó a Racing.
Hasta que apareció la primera bomba del Pata Castro, después de un gran "sombrerito" de Pelletieri, que abrió para el ex Gimnasia de La Plata que recibió en el vértice del área por la izquierda, enganchó y sacó un "roscazo" que se clavó en el ángulo más lejano de Cambiasso.
A partir de ahí fue otro partido, que se calentó demasiado por momentos con roces que el árbitro Patricio Loustau debió sancionar para que el encuentro no se le fuera de las manos.
Y para colmo de males para All Boys, a diez minutos del final, Teo guapeó una pelota contra dos defensores visitantes, y cedió para la entrada de frente de Castro, que de primera metió un terrible derechazo que dejó sin reacción a Cambiasso.
Pepe Romero movió el banco apenas iniciado el complemento para tratar de revertir el 0-2, con más presencia en la parte ofensiva y menos en la contención.
Pero sólo se quedó en aproximaciones, porque a los 14 minutos, Loustau expulsó bien a Matías Pérez García por pegarle sin pelota desde el piso a Juan Pablo Avendaño y todas las esperanzas de All Boys se esfumaron.
Racing manejó los tiempos, trató de no volver a sufrir con un hombre de más, como le había pasado con Godoy Cruz y Banfield, y aprendió la lección.
Aunque todavía quedaba la frutilla del postre de Castro. Picó a la posición que había dejado Teo, el colombiano le "empaló" la pelota a la espalda de la defensa, el mediocapista controló y tocó a un costado de la salida de Cambiasso para sentenciar la historia.
Racing volvió a sonreír y se ilusiona ahora con cambiar la cara que había dejado en las primeras fechas para tratar de dar pelea en el campeonato, tal como lo prometió Coco Basile a su llegada.
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